CONSTRUCCIÓN
DE UN UNIVERSO NARRATIVO
El nivel del mar aumentó después
de que los polos y los nevados se descongelaron. El agua invadió la tierra. Ya
no existen las ciudades costeras, están bajo el mar. Quedan pocos
sobrevivientes. Las aguas subieron por los valles de los ríos. Ahora el Cauca y
el Magdalena son brazos del mar limitados por montañas. La humedad es mucha y
las lluvias son frecuentes. Mientras aquí padecemos por exceso de agua en otras
partes del mundo tienen sequías apocalípticas. A pesar de los continuos
deslizamientos y las tormentas, por lo menos no se padecen de sed las plantas
los animales y los hombres (que también son animales, claro).

Quedan pocos habitantes. Menos
mal que hablan el mismo idioma. El grupo que quedó aislado es muy diverso: Hay
algunos científicos que saben de laboratorios y de transformación de materias
primas, comunicadores, gerentes, un médico, dos enfermeras y un auxiliar de
enfermería, varios campesinos con experiencia y cría de animales, obreros, transportadores,
conductores de camión y taxi, maestros, un abogado, un exalcalde, do
exconcejales y un exgobernador, siete miembros de fuerzas militares, dos
expertas en limpieza, una fufurufa (muy codiciada por cierto), dos ministros de
iglesia, un diseñador industrial, dos ingenieros, un arquitecto, tres oficiales
de construcción, cuatro amas de casas,
15 niños, 10 jóvenes, un gurú sabelotodo…en fin, en total 92 personas.
Unos pocos son familiares, la mayoría se han ido segregando por afinidad o
amistad. Han salido algunos líderes
naturales a los cuales les hacen caso casi todos los integrantes del grupo,
aunque hay unos cuantos elementos que no son solidarios, no cooperan con las
causas comunes y son disociadores.

Lo más problemático ha
sido la falta de vivienda, pues el nivel del agua alcanzó las laderas más
altas, donde había poca población y, por otro lado, muchas casas fueron
arrastradas o seriamente dañadas por los deslizamientos debido a las lluvias
torrenciales y a los acomodamientos de tierra en las zonas de erosión. Muchas
personas han recolectado materiales de construcción como tejas, tablas,
largueros, aparatos sanitarios, etc. para construir cambuches, pero la
situación es muy precaria porque las laderas, la única tierra disponible es muy
inclinada e inestable.
Lo único colonizable es el agua.
Las personas se lamentan que entre la población no haya pescadores,
acuicultores o personas que se sumerjan en buceo libreo o apnea, sólo un
biólogo ha tenido alguna experiencia muy precaria en estos menesteres.
Pero este grupo es afortunado,
quedó en pie una escuelita perdida en la montaña que tenía planta eléctrica, 2
aulas de clase amobladas y una pequeña salita con cuatro computadores y una
impresora con papel, aunque ahora ya no existe el internet. Se han “pescado”
algunos recipientes, objetos y materiales que quedaron flotando después de la
inundación y la devastadora crecida que acabó con casi todo.
El grupo apenas está
considerando cuales serán las reglas y normas que rijan la sociedad. Por ahora
hay un sentir de que algunos de Los Diez Mandamientos serían, por ahora, una
buena norma para evitar peloteras y abusos. Claro que hay indecisión sobre cuál
de las versiones o de los mandamientos acoger como guía de la comunidad.

Aún es un grupo, no se han organizado
como comunidad. Todas las personas tienen saberes, conocimientos y experticias
de cuando la tierra no estaba inundada, las cuales, ahora, son inaplicables a
un medio más acuático, con unas cuantas herramientas y sin los materiales
conocidos. Sienten la falta de los conocimientos ancestrales como la receta
para hacer pegamento, o usar las plantas y arcillas en vez de los medicamentos
que antes se usaban, cómo arreglar quebraduras y esguinces con las manos, cómo
preparar panes, tortas y arepas sin la harina de trigo o maíz de los
supermercados, cómo usar sustancias naturales como cosméticos, cómo proteger
los pies sin los almacenes de zapatos, cómo construir una balsa, plataforma o
barco que flote sobre el agua, cómo distinguir las plantas venenosas de las
comestibles y medicinales, cómo fabricar redes o anzuelos para pescar…
El grupo aún no sabe cual es “su
territorio”, si es que esta porción de la Tierra 90% agua se le puede llamar
territorio. Se tiene la incertidumbre si vendrán a usurparnos nuestro “pedazo”
otros grupos, y también ignoran si estos grupos van a ser aliados o enemigos.
También ignoran que organismos acuáticos podrán comer, como se podrán
transportar y hasta donde podrán ir a explorar.
Uno
de los ingenieros propuso construir una ciudad sobre el agua, cuyas casas
fueran veleros que oscilarían con mareas o tormentas pero que no se hundirían.
Serían autosuficientes porque tendrían energía de los movimientos del agua.
Hasta hizo un esquema en un computador. A todos les gustó. Pero nadie sabe cómo
se construye ni de donde se sacan los materiales.